La historia de una de mis locuras.
POR QUÉ. NO ERA UNA PREGUNTA PERO, ¿CÓMO DECIRLO DE OTRO MODO?
miércoles 18 de enero de 2012
viernes 30 de diciembre de 2011
rec.
Yo también hubiera querido lo mismo: obligarlos a quedarse quietos, no hacer ruido para dejarlos dormir. Pero los recuerdos siguen soñando.
martes 20 de diciembre de 2011
lunes 19 de diciembre de 2011
(te) Acepto.
Las sensaciones que han de sobrevivir siempre son esas que ninguna etiqueta les queda bien, que ante la inconformidad de las palabras y las explicaciones, salen corriendo por las escaleras, se chocan, rebotan, se asustan. Ni siquiera podemos condenarlas a que sean recuerdos (¿qué son los recuerdos sino etiquetas? Acaso la memoria no es más que definiciones sobre esto, aquello y lo otro) y apenas aspiran a ser hechos.
Sólo después entendemos que a las sensaciones hay que aceptarlas cómo son, dejar que revoloteen una y otra vez, que se entremezclen con los cuerpos sin preguntarles cómo, dónde, por qué.
Sólo después entendemos que a las sensaciones hay que aceptarlas cómo son, dejar que revoloteen una y otra vez, que se entremezclen con los cuerpos sin preguntarles cómo, dónde, por qué.
domingo 18 de diciembre de 2011
La maga.
—"Julieta es ese personaje mágico de cuento coratazariano, acusado de ser siempre inverosímil, hasta que un día te la encontrás y entendés que existe, que está ahí —me señala— sentada con nosotros, en la misma mesa, en la vida real."
Suscribirse a:
Entradas (Atom)